La tostadora siempre sola,
siempre asada.
Aquel aparato que
sin ser barato
tampoco caro, ayuda
al desayuno y al pan
crujiente sin sal.
Acalorada en verano
sin consuelo y con la
terrible decisión de morir
y suplicar que la maten bajo
las manos de la diosa del H2O
si, aquella situación a la que sus
amigos llamaban un suicidio.
¡Porfa vor tostadora no lo hagas!
eso dijeron sus amigos pero la totadora
sin consuelo y pisoteada
por el suelo intentando "suicidarse" e
ir al amable abrazo de la diosa del H2O.
Hola Denise, ¿sabes que se te da muy bien escribir poesía?
ResponderEliminarA ver si pronto escribes otra.
¡Besos!!